Fredy Nájera, los años previos a su extradición y su inminente condena en Estados Unidos

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Por Alessandra Bueso, periodista del CESPAD
Parte III de III
1 de enero 2021

El 14 de marzo de 2018, el ex diputado hondureño y narcotraficante confeso, Fredy Nájera, se entregó voluntariamente a la justicia estadounidense. Sin embargo, los detalles de su testimonio revelan, más allá de cómo incursionó en la narcoactividad, que durante diez años sobornó a autoridades hondureñas y se hermanó con otros políticos que buscaban financiar sus campañas políticas. En marzo se conocerá su condena, mientras en Honduras los detalles de hechos que vinculan a decenas de personas a la narcoactividad y a la corrupción, tal como lo afirma Nájera. En esta última entrega, le narramos otros detalles de las actividades de Nájera en Honduras y detalles del proceso que ha enfrentado ante la justicia norteamericana.

Las armas, el otro negocio en el que incursionó Fredy Nájera

Trabajar en la narcoactividad implicaba para Fredy Nájera garantizar su seguridad personal y por ello un nutrido grupo de hombres estaba a su servicio. Solía acompañarse siempre de un AK-47, un M16 y un chaleco antibalas con la inscripción “Policía”, con el que fue visto en al menos una ocasión mientras recibía un cargamento de cocaína. Pero aparte de la narcoactividad, Nájera vio en el tráfico de armas la oportunidad de un negocio muy prolífero.

Fue aproximadamente en el año 2012, cuando el ex diputado compró dos juegos de armas RPG (20 mil dólares cada uno) y cuatro granadas (30 mil por granada). El Cartel de Sinaloa las pagó en su nombre, mientras, por su parte, Nájera intentó vender 20 ametralladoras, incluidas AK-47 y AR-15, que envió en un avión desde una de sus pistas de aterrizaje en Olancho, a miembros de otra organización de narcotráfico en Venezuela. El negoció no se concretó porque el avión se estrelló en Nicaragua y las autoridades en ese país incautaron las armas de fuego.

No obstante al fracaso del negocio, a Fredy Nájera se le pagaron, aproximadamente, 2, 000 dólares por casa arma de fuego. Pero a la larga lista de actividades ilícitas que le acredita la Fiscalía de Nueva York, se agrega que Nájera también participó y dirigió actos de violencia. Aproximadamente en el 2009, el acusado y uno de sus co-conspiradores, ordenaron a un miembro de la Policía Nacional de Honduras que matara a uno de sus rivales en la política, pero el agente de la ley se negó a hacerlo. Sin embargo, según el escrito en poder de la Fiscalía estadounidense, en el año 2012, por un incidente violento relacionado con drogas, fue Devis Leonel Rivera Maradiaga quien intentó asesinarlo. Fue así como se planificó un ataque en Olancho, que concluyó con el asesinato de Claudio Rigoberto Méndez.

Los sobornos y la corrupción pública

Para Fredy Nájera, sobornar era su arma principal no solo para obtener información sino también protección. La Fiscalía de Nueva York señala que entre el 2009 y el 2011, compró a muchos funcionarios encargados de hacer cumplir la ley en Olancho, para que no interfirieran con los envíos de cocaína. Eso le permitió tener acceso a información sobre los operativos que realizarían las autoridades. Un ejemplo de ello fue lo que ocurrió en el 2012,  cuando Nájera les informó a miembros del Cartel de Sinaloa que las autoridades hondureñas planeaban allanar un almacén en la ciudad de San Pedro Sula, donde habían escondido un aproximado de 2, 000 kilogramos de cocaína. Nájera no podía detener el operativo policial pero, para no levantar sospechas, los narcotraficantes dejaron una pequeña cantidad de cocaína para que los policías consideraran como exitosa la operación. En ese operativo, las autoridades arrestaron a un traficante pero Fredy Nájera, según el informe, consiguió la liberación del detenido.

También en su propio camino político, Fredy Nájera utilizó el soborno. En el año 2012 quería reelegirse como diputado por el departamento de Olancho. Fue cuando le solicitó a CW-1 un aproximado de 200, 000 dólares para su campaña. El dinero le fue proporcionado pero aun así perdió la reelección y de nuevo le dijo a CW-1 que podría «arreglar» los resultados pero que debía proporcionarle 100, 000 dólares adicionales. CW-1 le dio al acusado esa cantidad que, días después, le permitió ser el rotundo ganador de una diputación en Olancho.

Su vinculación con otros políticos hondureños

El informe de la Fiscalía de Nueva York refiere la vinculación que sostuvo Nájera con políticos como Miguel Pastor, Fabio Lobo, Midence Oqueli y Carmelo Vásquez. Sin embargo, el Memorándum de su caso también destaca el financiamiento que Nájera le pidió al Cartel de Sinaloa para la campaña fallida del excongresista Yani Rosenthal Hidalgo. “Posteriormente, el Cartel de Sinaloa pagó a Fredy Nájera aproximadamente 1 millón de dólares en pagos a plazos y el acusado confirmó a los traficantes que se lo entregó a Rosenthal. Yani Rosenthal se declaró culpable de un cargo de lavado de dinero en este Distrito 9”, dice el documento.

En su declaración ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Fredy Nájera dijo que le pidió al Cartel de Sinaloa,  aproximadamente, 1 millón de dólares que le entregó al empresario y político Yani Rosenthal, para pagarse en plazos.
En su declaración ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, Fredy Nájera dijo que le pidió al Cartel de Sinaloa,  aproximadamente, 1 millón de dólares que le entregó al empresario y político Yani Rosenthal, para pagarse en plazos.

Con la aprobación de la Ley de Extradición, era inminente la solicitud de algunos personajes señalados en el mundo del narcotráfico. Eso le preocupaba a Fredy Nájera y por ello, en el 2013, entregó al Cartel de Sinaloa una lista de las personas identificadas por el Gobierno de Honduras como sujetas a extradición a los Estados Unidos. La lista contenía los nombres de varios de los co-conspiradores del acusado, como también el nombre de los miembros de los Valle-Valle y de Los Cachiros, así como de otros importantes narcotraficantes hondureños como Carlos Arnoldo Lobo. Fue el Cartel de Sinaloa el que envió la lista a los Valle-Valle para advertirles que estaban identificados como sujetos de extradición.

Las autoridades norteamericanas también obtuvieron un video que registra una reunión en el mes de enero de 2014, entre Fredy Nájera y el también congresista Oquelí Martínez Turcios y otros narcotraficantes. El grupo de narcos buscaba un trato favorable y también protección del presidente hondureño recientemente electo, Juan Orlando Hernández. “Incluso, mediante la coordinación con Yani Rosenthal, la idea era instalar como Presidente del Congreso Nacional al diputado por el departamento de Colón, Oscar Nájera, uno de los asociados de Los Cachiros”, refiere el informe de la Fiscalía de Nueva York.

Fredy Nájera, en una de sus declaraciones ante la Fiscalía, dijo: “habíamos ideado una estrategia con Yani Rosenthal, que implicaba buscar una posición de liderazgo para Oscar Nájera, pero que el Presidente electo, había expresado preocupación por su propuesta”.  Nájera aseguró que “el presidente electo” tenía una relación cercana con Rosenthal y que está en alianza… con nosotros. Porque no ha dejado de ayudarnos». Además explicó que “el oficial-1 nos va a pagar sesenta millones de lempiras, veinte a cada uno, porque aquí es donde está el poder. Pero no estuvimos de acuerdo en nada y luego, con Yani Rosenthal, simplemente nos levantamos y salimos de la reunión”.

Si algo explicó Nájera a los que estaban en esa reunión, es que estaba trabajando para ayudar a “sumar un bloque de votos” en el congreso hondureño para lograr protección para los narcotraficantes. “Queremos formar un grupo muy unido de diez u once, pero lo hemos analizado en detalle… doce. Pero necesitamos cinco o seis personas del Partido Nacional para tener una garantía del 100%”, dijo. En medio de toda la trama que querían montar, al final, Oscar Nájera no se convirtió en presidente del Congreso Nacional de Honduras e incluso, en el mes de diciembre de 2019, fue señalado por el Secretario de Estado de Los Estados Unidos, en la Ley Magnitsky, con base en un hallazgo de que «participó y se benefició de la corrupción pública relacionada con la organización hondureña de narcotráfico Los Cachiros».

La historia procesal de Fredy Nájera en Estados Unidos

El 18 de enero de 2018, la justicia estadounidense acusó a Fredy Renán Nájera Montoya de haber cometido delitos como participar en una conspiración para importar cocaína a los Estados Unidos y distribuir cocaína a bordo de aviones registrados en los Estados Unidos y usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos.

Nájera desapareció en ese entonces y fue hasta el 14 de marzo de 2018, que se conoció de su entrega voluntaria al gobierno estadounidense. Como defensor legal nombró al abogado Víctor Rocha. Los procedimientos permanecieron sellados temporalmente luego de la entrega del acusado, de conformidad con una orden del Tribunal del 14 de marzo de 2018, para dar tiempo a Nájera de participar en las sesiones de negociación. Después de dos ofertas realizadas en los meses de marzo y mayo del 2018, la Fiscalía rechazó el intento de cooperación del acusado.

El 6 de julio de 2018, la Fiscalía extendió una oferta de declaración de culpabilidad al acusado, para que se declarase culpable de algunos de los cargos y lograr una pena mínima obligatoria de 120 meses de prisión, a un rango estipulado de cadena perpetua. Pero el diputado Nájera rechazó la oferta el 19 de julio de 2018. En una conferencia de Estado, el 24 de julio de 2018, el Tribunal abrió el caso y programó el inicio del juicio para el 10 de diciembre del 2018. Pero la Fiscalía de Nueva York detectó “la mala fe del acusado” para retrasar el juicio.

Según el informe fiscal, el hondureño, a través de una serie de presentaciones en noviembre de 2018, solicitó un aplazamiento de la fecha del juicio y presentó un nuevo abogado. Luego de una conferencia que se realizó, el Tribunal denegó la solicitud del acusado el 7 de diciembre. El Tribunal razonó que el acusado había hecho afirmaciones «falsas» y que «las denuncias del acusado sobre el Sr. Rocha y sus solicitudes de un aplazamiento para obtener un nuevo abogado se hicieron en un intento de mala fe, por retrasar un juicio que se programó para julio de 2018».

La primera declaración de culpabilidad del acusado se emitió en noviembre de 2018. Rocha informó al Gobierno que un nuevo abogado, Joaquín Pérez, deseaba hablar con la Fiscalía sobre una posible disposición. Durante una llamada telefónica, el Abogado Pérez le pidió a la Fiscalía que considerara, entre otras cosas, extender una oferta de declaración de culpabilidad y darle al acusado otra oportunidad de intentar cooperar.

La Fiscalía rechazó las solicitudes de Pérez, como se explica en una carta dirigida a la Corte el 2 de diciembre de 2018. Fue cuando el defensor de Nájera no presentó un aviso de comparecencia hasta enero de 2019. Luego de una declaración de culpabilidad abortada, el 7 de diciembre de 2018, Fredy Nájera se declaró culpable de los Uno y Dos. El uno está relacionado con su participación en conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos y distribuir cocaína a bordo de aviones registrados en los Estados Unidos. Mientras el Cargo dos, de usar y portar ametralladoras y dispositivos destructivos.

Con respecto al Primer Cargo, Nájera admitió que entre el 2009 y el 2015, trabajó con otro “narcotraficante” para recibir aviones y helicópteros cargados de cocaína en pistas de aterrizaje que controlaba en Honduras a cambio de un pago. Dijo que en una ocasión estaba “personalmente cerca de una de esas pistas de aterrizaje cuando llegó la cocaína y que todas las drogas que allí llegaron, terminaron en Estados Unidos”.

Respecto al Segundo Cargo, Nájera admitió que “portaba armas” y “motivaba a otras personas a usar armas”, incluidos “los que estaban a cargo de recibir la droga en las pistas de aterrizaje”. El acusado aclaró que usó el término “motivado” que significa “pagado con dinero”, y también admitió que “las personas a las que se les pagaba por recibir las drogas portaban un arma que disparaba de manera automática”.

Presentan moción para retirar declaración de culpabilidad

Varios meses después de acontecido lo narrado atrás, el 6 de abril de 2019, Nájera presentó, a través del Abogado Pérez, una moción para retirar su declaración de culpabilidad. Para apoyar su solicitud, Fredy Nájera afirmó en una declaración jurada que no podía «diferenciar un arma automática de un arma normal». El testigo colaborador Devis Leonel Rivera Maradiaga me amenazó y me dijo que tenía que declararme culpable”, agregó en su declaratoria.

El 5 de marzo se conocerá la condena de Fredy Nájera. La Fiscalía de Nueva York pide para él cadena perpetua.
El 5 de marzo se conocerá la condena de Fredy Nájera. La Fiscalía de Nueva York pide para él cadena perpetua.

El Sr. Rocha (su primer abogado) instruyó al acusado a «mentir para declararse culpable», fue otra de las tesis de Nájera ante la Corte. En Conferencia, el 2 de agosto de 2019, la Corte describió la historia procesal del caso y observó que, si la Fiscalía “quiere litigar todos estos asuntos, entonces, obviamente eso es lo que haremos, pero no tengo claro que esa es la forma más eficaz de proceder», dijo el Tribunal, al tiempo que señaló que las acciones del acusado, en diciembre de 2018, fueron «increíblemente perturbadoras. Y estoy seguro de que, dado el paso del tiempo, puede haber algún prejuicio para que la Fiscalía tenga que seguir adelante con el juicio», se lee en el documento.

Presentan carta afirmando inocencia

El 26 de agosto de 2019, Fredy Nájera presentó una carta «afirmando su inocencia real al cargo uno». El 2 de octubre de 2019 presentó lo que su abogado describió como una “declaración jurada debidamente ejecutada”, con reclamos adicionales sobre el señor Rocha y Rivera Maradiaga.

El 6 de diciembre de 2019, la Corte realizó una audiencia sobre la moción del acusado, en la que testificaron Rocha y Nájera. Durante la declaración jurada en la audiencia, el acusado insistió en su afirmación de que Rivera Maradiaga lo “amenazó” mientras estaban juntos en prisión.

El ex político hondureño afirmó, en un interrogatorio directo que se le hizo, que «no tenía nada que ver» con los cargos dos y tres. Sin embargo, en el interrogatorio, el acusado admitió que portaba un “rifle”, que describió como un “brazo largo”, en relación con las actividades de narcotráfico que realizó y que al menos, algunos de sus asociados al narcotráfico estaban también armados. Nájera también dijo que no podía determinar si sus trabajadores, cuando estaban en las pistas de aterrizaje que recibían cocaína, portaban armas semiautomáticas o automáticas. Y afirmó que mintió en su procedimiento de declaración de culpabilidad de diciembre del 2018, diciendo que sus trabajadores portaban armas automáticas porque se sentía “presionado” porque el Abogado Rocha le dijo que mintiera.

En la segunda declaración de culpabilidad, que fue el 19 de febrero de 2020, el acusado se declaró culpable del Cargo Uno. Es un delito cuya sentencia obligatoria es de 60 meses de prisión, así como el cargo tres. A cambio de la declaración del acusado, como se establece en el acuerdo de declaración de culpabilidad, la Fiscalía consintió en que Nájera retirara su primera declaración de culpabilidad. Con base en la categoría de antecedentes penales I y en un nivel de delito estipulado de 54, con un tope de conformidad con las Directrices en el nivel 43, el acuerdo de culpabilidad del acusado que contenía una regla estipulada de «cadena perpetua, con una pena mínima obligatoria de 180 meses de prisión».

En la audiencia de cambio de declaración, el acusado admitió que, “Entre 2009 y 2014, en Honduras, contribuí y ayudé con varias personas en actividades relacionadas con el narcotráfico como, por ejemplo, ayudarles a conseguir pistas clandestinas para ellos, en fomento del narcotráfico, consciente de que era para promover el narcotráfico, y que el fin u objetivo de esa actividad era importarla a los Estados Unidos. . . . En el curso de mi relación con esas personas, siempre tuve un arma conmigo”.

Fue en ese momento cuando Nájera afirmó que su arma era un «rifle 223» que hacía «disparo a disparo», pero admitió que para la seguridad en las pistas de aterrizaje poseía armas automáticas. Con base a estas declaraciones juradas, quedó claro que el imputado testificó falsamente el 6 de diciembre de 2019, al afirmar que no podía determinar si sus trabajadores poseían armas automáticas y que el señor Rocha le dijo que mintiera al respecto.

Ahora, el 5 marzo del 2021, la Corte del Distrito Sur de Nueva York decidirá la cantidad de años que pasará en prisión Fredy Nájera o si, en su defecto, accede a la cadena perpetua que solicita la Fiscalía. Lo cierto es que la historia de este capo, al igual que la de muchos otros que han testificado en Estados Unidos, han dado detalles e indicios suficientes para que en Honduras se inicien procesos de investigación para decenas más de personas vinculadas a la corrupción y a la narcoactividad pero que, muy al contrario, se arropan con la cobija de la impunidad que les da el poder.